Consejos para cambiar un neumático

A veces cuando todo puede salir mal, resulta peor si tienes un incidente y se poncha la llanta. Lo primero que debes considerar es mantener la calma ante cualquier situación extraordinaria. Piensa en todas tus posibilidades: cambiarla tú mismo o pedir soporte vial a la aseguradora con quien tienes contratada tu póliza. La mayoría de los seguros automovilísticos cuentan con asistencia en caso de rotura de llanta, pero no está de más preguntar con tu compañía.

Si tu vehículo se va de lado o sientes algo raro, con precaución baja a verificar el estado de tus llantas y de tu auto. No intentes evadir el daño del neumático y continuar el camino. Conducir con una rueda pinchada o deteriorada pone en riesgo tu seguridad y la de los ocupantes del auto. Cuando has comprobado que tienes una rueda rota, lo primero que debes hacer es verificar que tengas las herramientas necesarias para cualquier emergencia y poner manos en acción.

Lo básico que debes considerar

Antes de comenzar a mover la llanta, las tuercas y el gato, recuerda que la seguridad es primordial. Primero debes asegurarte que los otros vehículos en circulación te vean, por ello ten disponible un chaleco reflectante y coloca además los triángulos de señalización a 50 metros del carro. Esto evitará que pases desapercibido ante los otros conductores y ocurra otro accidente.

A veces, cambiar una llanta no es tan complicado como parece. Si tienes el conocimiento necesario y entiendes tu auto, el proceso será más sencillo de lo que imaginas. Y aunque nunca hayas cambiado una llanta, con estos pasos podrás hacerlo.

Asegurarse de traer en condiciones óptimas la llanta de refacción y las herramientas necesarias

Todos los vehículos deberían tener u neumático de repuesto y los instrumentos necesarios para cambiar la rueda dañada tales como el gato, la llave de cruz, las señalizaciones y obviamente la llanta. Es recomendable revisar cada par de meses que la goma de reserva se encuentre en perfectas condiciones y no esté desgastada o baja de presión.

Estacionar el auto en un lugar plano y lejos del tráfico

Lo más importante es asegurarte que puedes cambiar la llanta de manera segura. Por lo que lo recomendable es aparcar el auto en un espacio llano y lejos del flujo vehicular. Si te encuentras en una vialidad muy transitada o en una curva pon las luces intermitentes y trata de mover el carro a la orilla lejos de los otros coches. Sin embargo, no lo ruedes muchos metros ya que eso podría deformar el rin del automóvil y estarías en problemas.

Recuerda que si no estás seguro de poder cambiar la goma, pide ayuda. Si estás cerca de una estación de gas, acércate a ella y pide que te auxilien o llama a tu aseguradora para que te envíen una grúa o asistencia vial.

Poner el freno de mano y asegurar la llanta con algo que le permita quietud

Asegúrate que el vehículo no vaya a moverse durante la maniobra. Lo ideal es inmovilizar el automóvil con el freno de mano, la palanca en parking si es automático, y un par de cuñas en las llantas opuestas.

Si dentro de las herramientas del automotor no se encuentra un par de tacos para bloquear las llantas, puedes utilizar una piedra o un pedazo de madera que haga la función. Lo más recomendable es asentar los dos neumáticos opuestos al pinchado, pero si sólo tienes un apoyo lo adecuado es retener la rueda que se encuentra en diagonal.

Aflojar las tuercas de la llanta

Antes de levantar el coche, es recomendable soltar los birlos de la llanta sin retirarlos por completo. Ya que, será más difícil tratar de quitarlos cuando el vehículo esté arriba. Por ello, huelga las tuercas con la llave de de cruz o en forma de “L”, siempre utilizándola en sentido contrario al reloj. Puedes usar sólo la fuerza de tus brazos o apoyarte con tu peso corporal para dar vuelta a la herramienta. No obstante, ten cuidado al usar tu propia masa física, ya que las tuercas corren el riesgo de desgastarse al forzarlas demasiado.

Coloca el gato cerca de la llanta pinchada

Ubica el gato en el auto hasta que se apoye el peso del mismo. La mayoría de las herramientas para elevar los vehículos, tienen el punto de anclaje en el chasis detrás de la rueda. Pero asegúrate que lo has colocado de acuerdo a las indicaciones del fabricante. Es muy importante que coloques bien el gato, de lo contrario se te podría venir encima el auto.

Ahora levanta el carro a unos 10 o 15 centímetros del suelo. Si el gato es de tijera o cilindro, posiciónalo en la ranura del chasis y gira la palanca en sentido de las manecillas del reloj hasta que comience a estirarse. Por el contrario, si éste es hidráulico, lo adecuado es colocarlo en el soporte del carro y mover la palanca de abajo a arriba.

Retirar la llanta pinchada y colocar la de refacción

Lo ideal es levantar el auto a una altura adecuada para poder manipular la rueda pinchada. Mientras, haces la maniobra ten cuidado que el carro esté estable. Si notas alguna anormalidad, baja el coche y repite el proceso de colocar el gato. Otra recomendación es colocar la llanta ponchada debajo del auto por si algo sale mal, el vehículo caerá sobre ésta.

Una vez arriba el automotor, puedes retirar por completo los birlos para retirar la llanta. Este puede ser un paso complicado, ya que las ruedas suelen pesar. Sin embargo, ayúdate de tu cuerpo y remueve la goma dañada y coloca la nueva. Trata de centrar y alinear los huecos de los pernos con el neumático de refacción. Coloca los birlos de forma cruzada para tener estabilidad hasta ajustarlos por completo, no apliques mucha fuerza porque podrías desequilibrar el auto suspendido.

Baja el vehículo y ajusta la llanta

Ahora sí, baja el gato y antes de retirarlo, ajusta con fuerza las tuercas para asegurarte que la llanta ha quedado fija. Coloca el tapón y el birlo de seguridad, si tu vehículo lo tiene para confirmar que la rueda de refacción se quedará en su lugar hasta que llegues al mecánico.

Guarda la llanta ponchada y las herramientas

Asegúrate de guardar todos los instrumentos en su lugar, no sabes cuando los puedes volver a utilizar. Coloca la goma dañada en el maletero y examina el área de trabajo, para cerciorarte de no dejar olvidado nada.

La mayoría de las ruedas de refacción son de emergencia, por lo que no están diseñadas para recorrer grandes distancias ni altas velocidades. Por ello, lo más recomendable es ir de inmediato al mecánico a reparar la goma si tiene remedio o comprar una nueva lo antes posible.

Viaja seguro y revisa las ruedas del auto

Los neumáticos son parte fundamental del vehículo, ya que son la parte que equilibra el andar del carro. De las ruedas depende el correcto funcionamiento de automotor en carretera, el frenado óptimo y la prevención de derrapes ante circunstancias meteorológicas adversas.  Es aconsejable revisar las llantas del automóvil cada seis meses y rotarlas para evitar el desgaste desequilibrado de las mismas. También considera que si cuentas con una póliza vehicular, cuentas con una serie de asistencias que no te dejan solo en caso de que ocurra algún desperfecto con tu automotor.

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