¿Qué es mejor un préstamo automotriz o un autofinanciamiento?

Por Elizabeth Prado › 24 de junio de 2019 › Tiempo de lectura estimado: 7 minutos Hoy en día, el carro se ha vuelto una necesidad para muchos mexicanos, por lo que muchos optan por adquirir un vehículo de segunda mano o uno nuevo. En el primer trimestre de 2019, la venta de automóviles fue de 98,105 unidades, de acuerdo a la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Según cifras de la misma Asociación, el 66.5% de la adquisición de estos vehículos se hizo por medio de créditos otorgados por financieras, el 27.1% de préstamos bancarios y el 6.4% por medio de autofinanciamientos.

 

Como se observa, aunque existen métodos para hacerse de un coche, comprar un auto debe ser una decisión estudiada a detalle, pues se va a invertir una fuerte cantidad de dinero que requiere de mucho esfuerzo. Por ello, es conveniente explorar todas las opciones para adquirir un carro nuevo, porque se podría terminar pagando hasta el doble del precio del valor original del vehículo.

Ante esto, a continuación se presentan las diferencias entre un préstamo automotriz y un autofinanciamiento, para poder elegir el que más se ajuste a las necesidades del interesado.

¿Qué es un préstamo automotriz?

Es un crédito otorgado generalmente por Sociedades Anónimas de Capital Variable, instituciones bancarias y Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofom) que son financieras de agencias automotrices, y en menor medida otras sociedades de ahorro populares. El propósito de estas entidades es brindar liquidez a los interesados en contratar un vehículo.

Un préstamo de este tipo puede llegar a resultar de ayuda real para algunas personas, dependiendo del monto total del enganche y la tasa de interés que se cobre, así como la capacidad de pago de los individuos. Por lo que es importante valorar estos aspectos, por ejemplo se debe tomar en cuenta que:

El enganche determina lo que se va a terminar pagando del crédito. En la mayoría de las instituciones éste representa el 10 o 20 por ciento del valor del automóvil. Pero también se puede optar por una cantidad mayor como el 30 o hasta el 50%, lo que puede disminuir los pagos mensuales.

La tasa de interés dispone el costo del financiamiento y se modifica por el plazo de vigencia del crédito, es decir si se solicita un lapso de pago de 72 meses, ésta puede aumentar hasta en 18.7%. Lo que significa que durante éste tiempo se podría estar pagando casi el doble del valor del vehículo en intereses. En cambio si se opta por un periodo de 12 hasta 48 meses, se paga sólo una fracción en intereses. No obstante, es conveniente solicitar un plan de pago con intereses antes de elegir los plazos de pago.

El seguro de vida también es importante en este tipo de financiamiento, pues garantizan que en caso de que el cliente pierda su capacidad de pago por fallecimiento o incapacidad total, se cubra el monto que queda del crédito. De igual manera, la póliza de auto es uno de los requisitos de las instituciones financieras, pues es el vehículo el que está en garantía del préstamo, por lo que si le llegará a suceder un percance en el que sea declarado Pérdida Total, la indemnización la recibiría la financiera.

Para que este método de financiamiento sea conveniente para los individuos, los expertos recomiendan que se evalué si se tiene la capacidad de dar una fuerte cantidad de enganche para que el monto restante no se vaya a largos plazos así como hacer una proyección de lo que se estará pagando, la capacidad de liquidez de las personas, y que las cuotas no representen más del 30% de sus ingresos mensuales.

¿Cómo funciona el autofinanciamiento?

Algunas personas optan por la modalidad de autofinanciamiento debido a las altas tasas que algunas instituciones bancarias manejan para un crédito automotriz. Por lo que ésta opción es una alternativa para los interesados que necesitan de un auto pero no pueden pagar de contado o dar una fuerte cantidad de enganche.

La manera en la que opera el autofinanciamiento es a través de un sistema integrado por varias personas que aportan mensualmente una cuota y que administra un fideicomiso que es la entidad que compra los bienes como un auto. Por medio de un sorteo, subasta, rango de antigüedad, puntaje o adjudicación, se otorga el bien a las personas integrantes del mismo.

Los miembros de estos grupos realizan la contribución de sus cuotas de manera periódica de acuerdo a su contrato de adhesión, el cual queda invalidado sólo en caso de traspaso o cancelación. De igual manera, al darse de alta la empresa encargada del fideicomiso contrata un seguro de vida y uno de incapacidad en caso de que el cliente quede incapacitado para cubrir sus cuotas.

Existen dos tipos de fideicomisos de autofinanciamiento:

  • Cerrado, que se conforma por un número determinado de individuos y se liquida cuando todos los integrantes hayan completado todas sus cuotas.
  • Abierto, en el que se permite el ingreso de nuevos integrantes. En esta modalidad, la liquidación es dinámica pues permite el egreso y cobro del beneficio una vez que se haya concluido con el último pago del cliente.

Ventajas y desventajas del crédito automotriz y autofinanciamiento

La principal ventaja de un préstamo automotriz es que el cliente puede disfrutar de manera inmediata el vehículo, a diferencia del autofinanciamiento en el que generalmente se deberá de esperar por lo menos 10 meses de estar pagando cuotas.

Sin embargo, un crédito depende del monto de enganche así como de los plazos de pago para fijar una tasa de interés lo que determina el costo total que se estará pagando, que puede ser superior al valor real del automóvil.

En cambio, una de las diferencias del autofinanciamiento es que éste funciona como un método que permite a las personas comprar bienes sin tener que desembolsar una fuerte cantidad de dinero, pues algunos autofinanciamientos no solicitan enganche. No obstante, este sistema requiere del poder económico para cumplir con los pagos al fideicomiso, pues se corre el riesgo de ser el último en recibir el beneficio o ser acreedor a una penalización.

De igual manera, la Comisión para la Defensa y Protección de los usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda que si el cliente se decanta por cualquiera de los dos métodos es importante informarse y comparar las opciones que hay.

¿Qué tomar en cuenta al elegir un préstamo o autofinanciamiento?

Ambas son herramientas financieras que pueden ayudar a los interesados a adquirir un auto, por lo que lo más recomendable es hacer un examen de consciencia respecto a la capacidad de pago y solvencia para solicitar cualquiera de los dos. Además lo expertos aconsejan:

  • Investigar el mercado y los distintos modelos de vehículos que se ajusten al presupuesto y las necesidades familiares.
  • Analizar el enganche que solicitan cada una de las opciones o cuota inicial.
  • Estudiar y determinar los plazos de pago que más convengan.
  • Prever los gastos adicionales que implican (tenencia, placas, seguro).
  • Considerar las tasas de interés, si son fijas o variables.
  • Tomar en cuenta la penalización por cancelación de contrato o retraso de pago.
  • Asesorarse si es posible adelantar aportaciones sin recibir algún cargo extra.
  • Investigar si la institución en la que está solicitando el financiamiento está autorizada por los diversos organismos necesarios.
  • Considerar también el costo del seguro de automóvil y de vida.
  • Comparar el Costo Anual Total (CAT) de cada institución financiera que ofrece estos créditos.

Finalmente, es importante aclarar todas las dudas que puedan surgir del plan de financiamiento que se quiere obtener y garantizar que no merme de manera sustancial el ingreso mensual de la familia, pues esto representaría disminuir el presupuesto en gastos esenciales como salud, alimento y vivienda.

Elizabeth Prado

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