Uber y Cabify exigen seguro de auto a sus conductores

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Uber y Cabify solicitan seguro de auto a sus conductoresCircular con seguro vehicular es obligatorio para todos los automóviles que circulen en caminos y puentes federales, así como en 15 entidades federativas. Pero ¿aplica igual para los coches de Uber y Cabify? Uno de los requisitos para poder suscribirse a la plataforma como prestador de servicio de transporte privado es contar con una póliza automovilística vigente, además de tener en óptimas condiciones el auto que se va a usar para tal efecto.

Aunque, los coches de este tipo no cuentan con la denominación de taxi, la cobertura debe especificar que la protección es para vehículos de uso comercial ya que uno de sus objetivos es transportar pasajeros y obtener una remuneración por ello.

Desde el 2017, el corporativo de Uber ha hecho alianzas con AXA y Seguros Sura para ofrecer, además de la póliza que contrate el conductor, una cobertura extra para amparar Responsabilidad Civil por Daños a Terceros, Accidentes Personales, Daños Materiales y Robo Total. Esto no exime al socio conductor de contar con su propio seguro vehicular. Por su parte, Cabify llegó a un acuerdo con HDI Seguros y Quálitas para ofrecer seguros que protejan al conductor hasta 50 mil pesos y 300 mil pesos a cada pasajero.

Consideraciones jurídicas para conductores de transportes privados

En el año 2013, Uber fue lanzado por primera vez en la Ciudad de México, como un servicio de transporte privado que prometía solucionar la manera en que los ciudadanos se transportaban. Además de ofrecer un trabajo completamente autónomo para los choferes. Mientras Cabify se comenzó a consolidar en 2016 con la misma propuesta. Ambas aplicaciones empezaron rápidamente a tener personas interesadas en trabajar de manera independiente y bajo sus propios horarios. Y el público vio en cada empresa una manera de viajar cómoda y personalísimamente.

En un principio, las regulaciones a las que se debían someterse ambas compañías respecto a sus conductores parecían muy difusas. Aunque uno de los requisitos es contar con una póliza de auto vigente, al no estar catalogados como servicio de pasajeros como los taxis, las coberturas a las que accedían los conductores eran a las de un vehículo de uso particular lo cual dejaba a los pasajeros sin protección.

Ante la necesidad de cubrir los requisitos de las empresas, los usuarios conductores comenzaron a contratar pólizas a las aseguradoras en paquete Amplio para uso particular. Sin embargo, al estar más tiempo en circulación en las calles, un seguro para uso particular no era suficiente. Puesto que el riesgo de tener un accidente aumentaba para los conductores, los pasajeros y para las aseguradoras. Aunado a que las condiciones de las aseguradoras establecían la póliza quedaba sin valor al tener que subsanar los daños de un accidente de tránsito para un vehículo de diferente uso al establecido en la caratula del contrato.

Por ello, las instituciones de seguros comenzaron a aumentar la prima hasta en 300% para los conductores de Uber y Cabify. Y más que solucionar el problema, esto derivo en que más socios de ambas empresas contrataran una póliza de uso particular para suscribirse a la plataforma y para luego cancelarla.

Debido a la regulación turbia para este tipo de carros, en el 2015 la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) y las legislaciones de los estados catalogaron estos servicios como Empresas de Red de Transporte (ERT). Esto permitió que las instituciones de seguros pudieran paquetizar las coberturas amplias bajo esta denominación y ofrecerlas a este grupo de población.

A pesar de ello, la problemática de no contar con un respaldo para el vehículo ni los ocupantes se tornó más agresiva a partir de la situación suscitada en Puebla en 2017. Con ello, los gobiernos y ambos corporativos iniciaron medidas y filtros para evitar que los automóviles socios de las aplicaciones no se quedaran sin protección para los pasajeros. Ambas empresas reforzaron las medidas para registrase en las plataformas y el seguro vehicular se volvió mandatorio.

¿Qué aseguradoras tienen convenios con Uber y Cabify?

La polémica de contar con una póliza automovilística que ampare a los pasajeros durante sus viajes en el servicio privado de transporte, ha llevado a las aseguradoras a plantearse la necesidad de crear productos para este sector.

La principal diferencia de la oferta para estos vehículos radica en la amplitud de la cobertura, puesto que el uso que se da a este tipo de automotores no es el mismo que el de un coche particular o uno de carga. La cobertura de uso comercial para empresas ERT, como Uber y Cabify, ampara de manera amplia tanto a terceros como el conductor y, lo más importante, a los pasajeros.

Las compañías de Risco, AON, Wibe y BTG Seguros han hecho convenios con los socios de Uber para ofrecerles un seguro comercial con cobertura amplia que se ocupe de las necesidades básicas del vehículo y el conductor. Asimismo, Cabify se ha aliado con HDI Seguros y Quálitas con el mismo objetivo.

Además de estas empresas y tratando de subsanar la necesidad de que sus choferes cuenten con una póliza, los directivos de Uber se han encargado de establecer pactos empresariales con AXA y Seguros Sura para proteger a sus usuarios. La cobertura no tiene ningún costo extra para el socio y ampara contra daños a terceros, a ocupantes y daños materiales o robo total. Cabe mencionar, que el seguro sólo entra en vigencia mientras se esté en servicio a través de la aplicación. Por lo que, cuando el vehículo no sea usado como transporte privado por medio de Uber, la cobertura no tendrá valor.