¿Me conviene ser aval?

Por Gabriela Barboza › 11 de septiembre de 2020 › Tiempo de lectura estimado: 3 minutos Uno de los requisitos para tramitar un crédito o rentar una casa es tener un aval. En términos legales, un aval es una persona física o moral que asegurará que la deuda sea pagada, lo que implica que la empresa o institución que dió un crédito y préstamo puede exigirle al aval que cubra la deuda, e incluso puede iniciar acciones legales. 

Según la  Comisión Nacional para la Defensa y Protección de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), se solicita un aval cuando la institución financiera detecta que el solicitante de crédito no cuenta con los recursos suficientes que garanticen que pagará el financiamiento. 

Y es que antes de brindar un préstamo, estas entidades realizan un estudio socioeconómico al solicitante para verificar que cuente con el dinero solicitado o suficiente capacidad de pago. 

Piénsalo dos veces antes de ser aval 

De acuerdo con la encuestadora Brad.Feeboo, el 29.4% de los mexicanos están en el Buró de Crédito por ser aval de un conocido. De modo que si te están pidiendo ser aval, considera que tendrás la obligación de pagarle a la institución en caso de que tu familiar o cercano no pague la deuda, ya que pasará a tu nombre. 

De igual manera es posible que te embarguen, cuando el deudor no cuenta con el dinero para pagar sus obligaciones con la institución pueden retener tus bienes. 

Asimismo, y de acuerdo con Condusef, incluso se puede embargar el salario para el pago de las deudas, pero únicamente cuando sea dictaminado por un juez. Por lo que, no pueden hacerlo cobradores ni abogados sin una orden judicial. 

Por ello, si algún amigo o familiar te pide que seas su aval, considera lo siguiente antes de tomar una decisión:

1.-  Conoce más de la persona 

En cuanto a sus pagos, observa o pregunta con otros conocidos si la persona interesada liquida a tiempo los préstamos. Además verifica que tenga un trabajo estable que le permita pagar a tiempo el crédito.

Algunos expertos aconsejan revisar su historial crediticio, que se puede consultar sin costo una vez al año en el sitio de Buró de Crédito.Como es información personal podrías solicitarla a la persona que te pide que seas aval.
Asimismo asegúrate que sus ingresos sean estables o que puedan solventar la deuda sin problemas. 

2.-  Pregunta sobre el crédito que quiere contratar

La deuda puede ser muy pequeña o elevada dependiendo el tipo de préstamo que esté solicitando. Pide más detalles sobre las formas de pago, porque la deuda podría ser tuya si no paga. 

Es importante tener una buena comunicación con la persona que quiere que seas su aval, ya que puede evitar muchos problemas en el futuro. 

3.- Haz un respaldo económico 

Prepárate ante alguna contingencia, ya sea por el préstamo o ante cualquier situación, siempre considera tener un fondo de emergencias que cubra de tres a seis meses de tus ingresos mensuales. 

¿Puedo dejar de ser aval?

Es un poco complicado deslindarte de la responsabilidad de ser aval, ya que en el contrato podría establecerse que no hay revocación. Por ello, lo mejor es preguntar a la institución con la que se tiene el crédito, ya que será la única figura que podrá autorizar la cancelación de aval. 

Asimismo, las personas que fueron avales pueden tomar acciones legales contra el deudor, aunque el pago correspondiente podría no ser regresado. Es importante que antes de aceptar el aval, analices los pros y los contras porque tus finanzas podrían estar en riesgo. 

Gabriela Barboza

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