Pagar deudas pidiendo préstamos, ¿realmente conviene?

Por Gabriela Barboza › 20 de mayo de 2020 › Tiempo de lectura estimado: 5 minutos Antes de pagar deudas atrasadas pidiendo un nuevo préstamo, piénsatelo dos veces. Tomar esta decisión podría ser fatal para tu bolsillo.

Pagar deudas puede convertirse en una situación incómoda cuando no tenemos liquidez inmediata y se acerca la fecha de pago.

Es aquí cuando comenzamos a ingeniárnoslas para sortear la situación y salir de ella triunfantes. De entrada sabemos que con los ingresos mensuales no va a alcanzarnos.

¿Qué es lo primero que nos pasa por la cabeza? “Voy a pedir un nuevo préstamo, así liquido mi deuda y gano tiempo para pagar la nueva deuda más tarde. Nada peor puede pasar”.

¿Qué es lo que en realidad sucede? Considerando que los mexicanos deben 10 veces más de lo que ganan, según reportes del periódico Excélsior en diciembre de 2018, el escenario donde terminarán las personas que piden prestado para salir de deudas será poco alentador, perjudicial para sus bolsillos y para su historial en el buró de crédito.

En el mejor de los casos una persona puede sobreponerse de la mala racha y mantenerse al corriente con el pago de sus deudas. Pero existen otros escenarios que se repiten mucho más que el antes mencionado y que no tienen un “final feliz”. 

La historia de Antonio nos ayudará a ilustrar de mejor manera estos escenarios. 

Antonio pidió un préstamo online para obtener dinero en menos de 24 horas y así poder hacer el pago de sus tarjetas de crédito, además el de algunas deudas que dejó pendientes hace unos meses atrás cuando le bajaron el sueldo.

Tomó esta decisión pensando en pagar parte de sus deudas con el préstamo, para luego afrontar únicamente una sola deuda con sus ahorros e ingresos. No obstante las cosas no salieron como esperaba. Aunque cubrió unas deudas, malgastó sus ahorros, otras deudas siguieron elevándose por los intereses moratorios y el préstamo que pidió terminó por no solventarlo ya que su situación económica no mejoró. Cayó en una situación grave de sobreendeudamiento y a diario se preguntaba cómo puedo salir de deudas.

La historia de Antonio es una de muchas. Aunque los casos y circunstancias son diferentes, pedir préstamos para salir de deudas siempre será una mala idea si nuestra situación económica no es estable. 

Entonces la pregunta obligada es ¿cómo salir de deudas si no tengo recursos para hacerlo inmediatamente y sin necesidad de pedir préstamos o créditos?

Cuando las deudas se están desbordando y no hay suficiente liquidez para pagarlas pero aún así existe la voluntad de hacerles frente con la intención de mejorar nuestra situación económica, una de las opciones más viables para salir del embrollo es acudir a una Reparadora de Crédito.

Reparadoras como Cura Deuda le permiten a las personas en situación grave de endeudamiento liquidar sus deudas con sus propios recursos, pagando menos de lo que deben y bajo un plan de ahorro personalizado con base en su economía actual, precisamente para no afectar sus finanzas personales. 

¿Cómo funciona? La reparadora elabora un programa de liquidación que se divide en tres partes: Asesoría Financiera, Estrategia de Ahorro y Liquidación de adeudos. 

  • Asesoría Financiera: Se asesora legal y financieramente a las personas y además se diagnóstica su nivel de endeudamiento para conocer el monto real de su deuda o deudas y así poder establecer un punto de partida.
  • Estrategia de Ahorro: Con base en el nivel de sobreendeudamiento y capacidad de pago de cada persona, se elabora un plan de ahorro mensual personalizado sin afectar sus finanzas personales. Este ahorro se realizará a cierto plazo  y con lo que se reúna se liquidará la deuda. 
  • Liquidación de adeudos: Mientras se llevan a cabo los ahorros mensuales, la reparadora negociará con los acreedores (bancos, tiendas departamentales, financieras y adquirientes) para conseguir el mejor descuento sobre el total de su deuda y así liquidarla a un costo mucho menor. 

Una vez acordado el mejor descuento posible, la reparadora procederá a liquidar la deuda con lo ahorrado durante el programa. Asimismo se entregará una carta de no adeudo o carta finiquito avalada por la institución acreedora. 

Cabe mencionar que la reparadora se hace cargo de todo el papeleo necesario para que el cliente  esté lo más cómodo y tranquilo posible mientras dura el programa y termina con su deuda. En pocas palabras las personas no deberán preocuparse de nada más, que hacer su ahorro mensual.

Si tienes un problema de sobreendeudamiento y quieres solucionarlo da click aquí y recibe una solución a tu problema. 

En conclusión, pedir un préstamo para pagar deudas es como intentar tapar el sol con un dedo. ¿Ganamos tiempo? Sí, pero lo único que conseguiremos será alargar el espiral de endeudamiento y agravar nuestra situación económica. 

La recomendación que hacemos siempre en Cura Deuda es nunca dejar de pagar las deudas por más difícil que sea tu situación. Puedes ahorrar mes con mes y destinar estos ahorros al pago de tus obligaciones. Pero cuando la situación ya es complicada, estás pagando los mínimos y no ves la luz al final del túnel porque no hay suficiente dinero para pagar las deudas pendientes, lo mejor es acudir a una Reparadora de Crédito.   

Sigue pendiente de nuestro contenido y dale un giro de 180º a tus finanzas personales.

Gabriela Barboza

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