Diferencias entre Caja de Ahorro y Fondo de Ahorro

Por Gabriela Barboza › 24 de septiembre de 2019 › Tiempo de lectura estimado: 6 minutos Ambas opciones son una herramienta ideal para los trabajadores que deseen guardar un capital, que de hecho se encuentran como una prestación laboral en las vacantes de empleo; pero antes de considerarlos es importante conocer sus diferencias, pues de ello depende que el ahorro aumente y que los beneficios sean mucho más atractivos para los empleados. 

¿Qué es una caja de ahorro?

En este esquema de ahorro son los trabajadores quienes realizan las aportaciones, pero es la compañía quien las administra y vigila que el proceso funcione de manera correcta. Y es que uno de los objetivos de esta modalidad es que al reunir dichos ahorros, la empresa pueda otorgar préstamos que ayuden a ambas partes, es decir, por un lado el trabajador que solicita el préstamo puede tener la tasas de interés menores a los que ofrecen los bancos, y por el otro, los participantes de esta caja de ahorro pueden tener rendimientos altos. 

Su política se establece en los estatutos de la compañía y se consideran los límites, tasa de interés y forma de pago. Los préstamos se establecen hasta por tres meses de salarios a intereses bajos. 

En cuanto a la fecha de liquidación ésta es variable o indefinida, no necesariamente se otorga al finalizar el año, pero al terminar el periodo estipulado se reparten los rendimientos entre la gente dada de alta en la caja. 

Beneficios de la caja de ahorro

No implica algún costo fijo para la empresa, además al administrar la caja de ahorro se evitan fraudes. En cuanto al empleado, puede contar con préstamos a corto y mediano plazo sin inconvenientes con rendimientos más eficientes por la tasa de crédito que se aplica. 

Dependiendo el banco en donde se quiera invertir la caja de ahorro, la institución bancaria ofrecerá mejores opciones de inversión, accesos las 24 horas del día del estado de cuenta, pláticas informativas para los trabajadores de la empresa en las cuales se explica a detalle esta opción de ahorro y sus beneficios.

Los requisitos para que una empresa se dé de alta una caja de ahorro en un banco es: Acta Constitutiva del Registro Público, RFC de la empresa, reglamento del plan, identificaciones oficiales de los apoderados vigentes, comprobante de domicilio no mayor a tres meses del titular (contrato de arrendamiento, recibo de  luz, teléfono, agua, estado de cuenta o boleta de pago predial). También serán importantes los poderes con actos de administración con sello del Registro Público del Comercio para firmantes. 

¿Qué es un fondo de ahorro?

Esta es una prestación laboral contractual, eso significa que no se encuentra prevista en la normativa laboral del país por lo que no es obligatorio. Pero muchas empresas lo ofrecen como una manera de atraer y mantener a sus empleados pues su funcionamiento tiene ventajas para los trabajadores. Y es que su principal característica es que el empleado da una cantidad al fondo y la empresa aporta con otro monto. Por lo general, el trabajador contribuye con el 13% de su salario y el empleador hace lo mismo con un porcentaje igual o mayor cada mes. 

En esta modalidad de ahorro el porcentaje lo eligen los empleados y se hace de manera constante, cada semana, quince días o mes. A diferencia de la caja de ahorro, en el fondo el trabajador solo puede acceder a su capital en fechas establecidas, por lo general, las empresas lo entregan al finalizar el año.

Asimismo, pertenecer a un fondo es obligatorio cuando la empresa brinda esta prestación, caso contrario de las cajas, que es opcional para cada trabajador. 

Cabe señalar que las aportaciones que brinda el empleado pueden ser deducibles de impuestos siempre y cuando no se exceda el equivalente a 1.2 veces la Unidad de Medida y Actualización de cada región. Asimismo, la empresa debe integrar el fondo a un plan de previsión social.

Como hay cierto nivel de incertidumbre, los fondos de ahorro acostumbran dirigirse a instrumentos de deuda gubernamental o corporativa con buenas calificaciones de riesgo. Es importante mencionar que sus reglas y estatutos de operación deben estar sujetos al Reglamento de la Ley de Impuestos sobre la Renta, al igual que las deducciones.

Tanto en las cajas de ahorro como en los fondos es necesario que exista alguna asesoría de varias instituciones financieras que buscan optimizar la rentabilidad del ahorro sin riesgos.

Caja de ahorro popular

Esta opción es para personas que no tiene la posibilidad de acceder a una institución bancaria, por lo que resuelven sus necesidades de ahorro en una empresa que se forma de manera conjunta con otros individuos, y es así que se forman las cooperativas de ahorro y préstamos.

En la actualidad, y según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), hay alrededor de 127 cooperativas autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Una entidad de este tipo debe ser una alternativa sencilla con condiciones favorables, su tasa de interés debe ser competitiva y tienen que permitir depositar cantidades pequeñas al igual que préstamos más chicos comparados con bancos.

Algunas otras cajas de ahorro popular brindan educación financiera y se pueden encontrar en zonas rurales. 

Una de las cooperativas más conocidas es la Caja Popular Mexicana que fue creada en 1951 y es supervisada desde 1995. Entre sus características se encuentra sus asambleas cada periodo de tiempo y un seguro de fallecimiento para los socios en el cual los beneficiarios reciben el doble de los ahorros del titular de la cuenta, ayuda funeraria, entre otros beneficios. 

Para ser socio de esta entidad de ahorro es necesario ser mayor de edad y llenar una solicitud en una sucursal. También es requerimiento cubrir la parte social que es $750 pesos aproximadamente y la credencial de socios que cuesta $20 pesos. 

Asimismo será necesario un comprobante de domicilio, copia de identificación oficial vigente, CURP y brindar un número de celular, tener a la manos los datos de los beneficiarios, y en caso de ser apoderado legal, el documento que lo avale. 

La Caja Popular Mexicana también cuenta con opciones de ahorro para menores de edad, tarjeta de débito, créditos personales, de negocio y automotriz; seguros de vida y de auto. Además ofrece servicios de nómina, ahorro e inversión,educación financiera y más. 

Actualmente esta institución atiende a más de seis millones de personas en el país, y esperan que dentro de veinte años la cifra aumente a 30 millones de usuarios. Las tasas de interés son competitivas y existen más de 460 sucursales.

Gabriela Barboza

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